
El Consejo de Facultad de Bellas Artes y Humanidades expresa su profundo rechazo ante el contenido amenazante y estigmatizante del correo electrónico recibido por varios docentes de nuestra comunidad académica.
Las expresiones de odio, la intimidación y cualquier llamado a la exclusión o eliminación de personas o colectivos por razones ideológicas constituyen una grave afectación a los principios democráticos y a los derechos fundamentales que deben orientar la vida en sociedad. En un Estado social de derecho, las diferencias políticas y de pensamiento no pueden convertirse en motivo de persecución, señalamiento o violencia.
La universidad es, por excelencia, un escenario para el encuentro de la diversidad, el intercambio de ideas y la construcción colectiva del conocimiento. En ella convergen múltiples miradas sobre la realidad, las cuales deben expresarse y debatirse en el marco del respeto, la argumentación y el reconocimiento de la dignidad de todas las personas. La pluralidad no representa una amenaza; por el contrario, constituye una de las mayores fortalezas de la vida universitaria y democrática.
Como Facultad dedicada a la formación en las artes y las humanidades, reafirmamos nuestro compromiso con la promoción del pensamiento crítico, la sensibilidad ética, el diálogo y la defensa de los derechos humanos. La historia de Colombia nos ha mostrado las profundas heridas que deja la intolerancia y la estigmatización de quienes piensan diferente. Por ello, tenemos la responsabilidad de contribuir a la construcción de una cultura de paz que privilegie la palabra sobre la agresión y la deliberación sobre el miedo.
Expresamos nuestra solidaridad con las y los docentes que han sido destinatarios de este mensaje y hacemos un llamado a las autoridades competentes para que adelanten las investigaciones correspondientes y adopten las medidas necesarias para salvaguardar la integridad y la tranquilidad de quienes integran nuestra comunidad universitaria.
Finalmente, reiteramos que las universidades deben continuar siendo territorios para la libertad de pensamiento, la creación, la crítica responsable y la formación de ciudadanías comprometidas con la convivencia democrática. Ninguna amenaza podrá desvirtuar el propósito esencial de la educación superior: formar seres humanos capaces de reconocer en la diferencia una oportunidad para el aprendizaje, la transformación social y la construcción de un país más justo e incluyente.
Consejo de Facultad de Bellas Artes y Humanidades
Universidad Tecnológica de Pereira









